Somos nada más que dos extraños, dos mundos que estando en órbita, su cruzan. Tú pasas por en frente de mi casa, yo parada en mi balcón, te miro. Y después tu auto avanza y ¡puf! Desapareces de mi vida, quizas para siempre. Y seré curiosa, dramática, o hasta quizás patética porque te miro y me pregunto, ¿quien eres? ¿A dónde vas? ¿De dónde venís? Somos dos historias incompletas, dos frases en el libro de este cruel universo, dos mundos en órbita que tuvieron la desgracia de ser simplemente dos extraños que se cruzaron el camino.
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