jueves, 17 de abril de 2014

No sé si estar triste, o aliviada, que cuando me abrazaste por última vez me di cuenta de una cosa: algo cambió. Tu cuerpo ya no encajaba perfectamente con el mío. Quizás nunca fuimos hecho el uno para el otro y recién me estoy dando cuenta de eso. Pero aún tengo fe en la teoría de la media naranja y que algún dia vamos a encontrar una pareja que nos calze el alma. Y aun asi espero que nuestros hijos sean amigos, para tener una excusa para vernos.
i.j.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario