martes, 3 de junio de 2014


te extraño

como uno extrañaría un lugar dónde fue de vacaciones
pero no se extraña el lugar
Se extraña la situación, la compania, el recuerdo, y cuando ese recuerdo aun no era un recuerdo, sino un verbo en su conjugación presente, en vivo y en directo, en carne y hueso, en alegrias y en penas, en riqueza y probreza, en enfermedad y en salud, para bien o para mal, hasta que la vida nos separe, te extraño.
Entre una y tantos deseos que tengo, el que más quiero, el que más intento trabajar por, el que más anhelo conseguir es este: que alguien me mire, y silenciosamente dé gracias a Dios por mi. Quiero que alguien me reconozca como un ángel, como un regalo de Dios en la tierra quiero tanto ser una luz en la vida de alguien, a ser reconocida como una bendición en la mente de alguien.

Y ahí estaba, noté que me llamabas y con el corazón paralizado dirigí mis pies a ti. Yo quería con toda mi alma cerrar ese espacio innecesario entre tú y yo. Te acercaste y volviste tus brazos por mi, como leyendome la mente, y una vez más sentí el confortación de tu cuerpo contra el mío.
Una vez más, me estabas mintiendo.
Pero por primera vez tuve el valor, la coraje, el autoestima como para de deshacerme de tus brazos, de correr para un costado, de gritarte que NO, no quería escuchar más tus escusas, tus mentiras, ni tus promesas vacias. Tuve el valor de pedirte que te calles, que me dejes, que nunca más digas ni nombre porque no quería saber más nada de ti. Porque no quiero saber más nada de ti.
{mentiras mutuas, i.j.}
Y me encuentro acá, en frente del piano seis meses después de la última vez que te abracé, agregando una vez más otra música que me tocabas tú a mi repertorio, para tener otro pequeño pedazo de ti entre mis dedos para cuando quiera. ¿Cómo pretendo olvidarte así?
Y me encuentro acá, limpiando, canturreando tu música favorita mecánicamente porque anoche me quedé dormida escuchandolo. ¿Cómo pretendo olvidarte así?
Y me encuentro acá, acostada, con la mirada fija al techo, a las dos de la madruada, pensando en cada palabra que me dijiste y en cada mirada me regalaste, y como en un lapso de tres minutos en nota de voz, todo es se terminó. ¿Cómo pretendo olvidarte así?

jueves, 17 de abril de 2014

13 de noviembre, 2013
Tengo miedo. Tengo miedo de que en estas vacaciones me olvides, que venga marzo y volvemos a ser lo que, increíblemente, una vez fuimos: dos extraños. Admito que tengo un terror agónico a que llegue el momento en que te canses y no me hables más, y que por resignación yo tampoco te hable, y que nos quedamos en un profundo silencio de no saber nada más. Tengo miedo a que te des cuenta lo aburrida que soy y decides bajar el telón. Tengo miedo a perder lo que nunca fue mio porque es lo único que me queda.

8 de octubre, 2013
Esta noche fue la fiesta de cumpleños de nuestra mejor amiga. Yo fui esplendida: en un vestido negro y fucsia. Tú traías un saco de vestir y estabas mucho más apuesto que cualquier otro hombre que vi esta noche. Sentados alrededor de la mesa, comiendo y compartiendo con los que se sentaban con nosotros, sentí que se me llenaba el alma de felicidad plena, Ojalá nunca hubiera terminado esta noche.

26 de septiembre, 2013
Se me desató el nudo que sentía en mi interior cuando te veo. Ahora llegas y siento tranquilidad, siento que el ambiente se alivia, siento que mis problemas dejan de ser. Con simplemente verte siento que esta adicción peligrosa que tengo se calma. Pero cuando te vas...

9 de septiembre, 2013
He notado que estoy más liviana como persona. Siento que camino y piso confiado, ando con amabilidad fácil y sincera hacia extraños. Me pongo de lado y me hago la pregunta:¿Será esto también un efecto que tienes sobre mí?

12 de agosto, 2013
Hoy no viniste a clases,
Te esperé, pero llegó la hora para ya irnos y no estabas. A la noch te escribí pero solo dijiste que te habías quedado dormido y te pareció buena idea tomar el día libre.
Estoy empezando a enterarme por primera vez que Julio Cortazar estaba en lo correcto al decir "me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado."

29 de julio, 2013
Fin de vacaciones de infierno. Quiero decir, invierno. Vuelve el color a los días y el clima parece estar de acuerdo conmigo: ya ni siquiera hace frío. Todo volvió a ser agradable. Tú volviste a mi vida, dejando atras la agonía de invierno, soledad, y orgullo.

4 de julio, 2013
Nos peleamos hoy. Fue por un comentario estúpido que hice, no era para que tanto te enojes. Quizá no me dolería tanto pero hoy también arranca las vacacciones de invierno. Hubiera hecho las paces contigo antes irme pero algo me atajaba.
Creo que era mi orgullo.

24 de junio, 2013
 Ayer fue tu cumpleños. Te saludé por internet a la medianoche pero hoy te saludé correctamente. Me agradeciste y me dijiste amiga.

9 de mayo, 2013
Hoy fue nuestro concierto. Pero tu te averguenzas de tu incapacidad de afinar todavía y no fuiste. No puedo decir que estuvo hermoso el concierto, aunque si me pongo de lado lo estaba. La orquesta estaba preciso, El director estaba sonriente. Mi papá me espero despues con flores. Pero no puedo decir que estuvo lindo. No lo puedo decir porque no estabas.

24 de abril, 2013
Hace exactamente veinte días desde que te vi por primera vez. Dieciocho desde que te introduciste a mi vida. Siete desde que captaste mi atención definitiva con tu conducta tranquilo y simple. Dos, desde que me consideraste amiga. Y tres horas desde que me abrazaste por primera vez.

5 de marzo, 2013
Es mi primer día de clases. No conozco a nadie, ni siquiera domino bien el idioma español. Miro a mi alrededor y solo veo caras nuevas, diferentes, interesantes, pero para cuando me animo a saludar desaparecieron. No logra, de igual manera, a quitarme el animo. Por primera vez en 5 años volveré a estudiar canto, a pisar escenario, de acompañar a orquestas, de conocer a gente nueva.




December 18, 2013

Returning to talk to you

is as risky as picking at

a scab

because you could find
healed skin
or reopen
an old wound..
Somos nada más que dos extraños, dos mundos que estando en órbita, su cruzan. Tú pasas por en frente de mi casa, yo parada en mi balcón, te miro. Y después tu auto avanza y ¡puf! Desapareces de mi vida, quizas para siempre. Y seré curiosa, dramática, o hasta quizás patética porque te miro y me pregunto, ¿quien eres? ¿A dónde vas? ¿De dónde venís? Somos dos historias incompletas, dos frases en el libro de este cruel universo, dos mundos en órbita que tuvieron la desgracia de ser simplemente dos extraños que se cruzaron el camino.